martes, marzo 18, 2008

¿Se parece en algo escribir un Juego de Rol a escribir un libro?

La respuesta es: Sí, indudablemente.

No es vano cuestionarse esto.

Yo puedo responder dado que he trabajado en estos dos campos.

Puede parecer que escribir un libro, desarrollando una trama y unos personajes, se parece algo, pero poco, a escribir un Juego de Rol, donde no se profundiza tanto en estos aspectos y se trabaja -quizá más- en otros más prosaicos como las reglas o la elaboración de mapas. Me temo que no es correcta esta impresión.

Un buen mundo de Juego de Rol tiene una historia. Un pasado, un presente y un futuro. Éstos se crean y han sido creados por personajes, personas de este mundo, guiados por unas motivaciones claras -al menos para ellos- y con un carácter definido y solvente; aun cuando la duda y el temor existan en ellos todo forma parte de un proceso de evolución. Con ellos evoluciona también la historia. Se crea la historia del mundo.

Nada en un juego de rol acaba ahí por las buenas. Todo en un mundo de rol debe ser analizado y sintetizado sesudamente, con especial atención a los detalles. El mundo debe estar debidamente estructurado y tener coherencia, aun cuando la falta de estructura y la incoherencia sean la norma, ¡pero lo son!.

Todos estos son los ingredientes básicos, que no todos los que se pueden agregar.

También un juego de rol debe ser apasionante. Debe arrastrar al lector, interesarle sobremanera y atraparlo para siempre, de tal forma que el tiempo corra sin que él se de cuenta y sin que nada más le importe.

¿No son acaso estos los ingredientes de una buena historia?